Roberto Eisenmann habla sobre el secuestro de propiedades

mayo 25, 2012 1 Comentario

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El diablo en los detalles del ´Fondo de Ahorro´

mayo 24, 2012 1 Comentario

Por: Fernando Gómez Arbeláez

Pocos proyectos de ley han pretendido intervenir de manera tan solapada en las alcancías y en los bolsillos de cada miembro de la sociedad panameña como el presentado por el Gobierno a la Asamblea Nacional para establecer un fondo soberano llamado “Fondo de Ahorro de Panamá” (FAP). Ese propuesto fondo, de ser aprobado en una ley, quedaría constituido por recursos pertenecientes a todos los panameños de hoy, más aquellos que vendrán en el mañana. Esta realidad nos obliga, como propietarios de esos apreciables recursos, a ser en extremo cautelosos con cualquier gestión que a través del mencionado proyecto se intente realizar con nuestro dinero.

Como en el caso de un documento complejo sujeto a revisión con el máximo cuidado, es necesario recordar el sabio refrán que nos alerta: “el diablo está en los detalles”. El extenso proyecto de ley del FAP, repleto de precisiones y definiciones “en letra pequeña”, no es la excepción.

El primer “demonio” que surge de ese proyecto es el llamativo nombre con el que ha sido rebautizado: “fondo de ahorro”. Luego de 35 meses de una cuestionada administración de las finanzas públicas parece irónico que sea el actual gobierno, el mismo que ha demostrado desconocer por completo el significado de la palabra “ahorro”, el que proponga la creación del FAP. Su gestión financiera se ha caracterizado por todo lo contrario, por un endeudamiento desenfrenado que se prolonga mucho más allá de 2014, así como por un creciente déficit fiscal cosméticamente disimulado a través de reformas antojadizas que han desvirtuado la Ley de Responsabilidad Social Fiscal (LSRP).

Otro “demonio” es la eliminación, con el FAP, del Fondo Fiduciario para el Desarrollo (FFD) establecido hace 13 años, absorbiendo la totalidad de los cerca de mil 200 millones de balboas que aún posee en activos, un ahorro formado por gobiernos anteriores. A partir de 2015, el FAP recibiría ingresos de las operaciones del Canal, los que deberían corresponder a futuros gobiernos. Como el actual gobierno no aporta prácticamente ningún capital que hubiese ahorrado por su cuenta desde 2009, la asimilación de los recursos del FFD es la clave para justificar el establecimiento del FAP en 2012 y no en 2015, cuando quedaría sujeto a la decisión de nuevas autoridades.

El objetivo de la eliminación del FFD es doble: por un lado, se deroga el requisito legal existente de incorporar los ingresos de la venta de activos públicos, como las acciones del Estado en Cable & Wireless y otras empresas mixtas, al igual que de los bienes revertidos, al capital del FFD. Esos ingresos quedarían libres para perderse en la espiral de gasto incontrolable dentro del presupuesto general del Estado. Por el otro, al eliminar el FFD se obvia la obligación pendiente del Gobierno de rembolsar a dicho fondo los millones de balboas que a lo largo de una década se han pedido “prestados” al FFD.

Uno de los “demonios” más notorios en el proyecto del FAP es su control por parte de individuos nombrados por el actual gobierno, que designaría a la totalidad de su junta directiva. Una mayoría de esos directivos controlaría el FAP hasta 2018, cuando menos. Su poder sería tal que los próximos gobiernos no podrán contrariar sus decisiones. Si esos directivos se manejan con criterio político y no técnico, ellos podrán incluso estrangular financieramente a esos gobiernos al negarles el uso de recursos del FAP.

Pero el peor de los “demonios”, el más perverso y malévolo, el que se había ocultado detrás del FAP en este proyecto, es el aumento exponencial que se pretende en los límites del déficit fiscal. Semejante propuesta es una evidencia palpable de que las finanzas públicas panameñas siguen siendo gestionadas con el mayor desgreño e irresponsabilidad.

Con esos y otros “demonios” escondidos, de ser aprobado este proyecto de ley, poco faltará para que la economía panameña acabe trágicamente descendiendo, junto al Cancerbero del Hades griego, a lo más profundo de los infiernos.

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Los subsidios en Panamá

mayo 22, 2012 3 comentarios

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La Danza de los Millones

mayo 17, 2012 18 comentarios

Por: Erick Simpson Aguilera

Durante la administración Martinelli, la deuda  pública panameña  aumentó B/. 3,000,000,000, para totalizar en B/. 13,672,500,000, al cierre del primer trimestre del año en curso. Según cálculos del MEF, para finales del gobierno actual, la deuda pública panameña será del orden de B/.15,000,000,000, es decir que, se incrementará en B/.4,327,500,000 (41%)durante la actual administración.

Si al saldo anterior le súmanos los B/.3,248,000,000 correspondientes a deudas contraídas por el Gobierno mediante la modalidad llave en mano, más los B/. 2,190,000,000 de deudas contraídas por las empresas excluidas del sector publico no financiero (SPNF), a saber, Aeropuerto Internacional de Tocumen B/. 800 millones, Empresa de Transmisión Eléctrica, S. A. (ETESA) B/. 320 millones, y la Empresa Nacional de Autopistas (ENA) para la compra de los corredores Norte y Sur otros B/. 1,070 millones, la deuda publica panameña se dispara a B/.19,110,500,000, es decir, se ha incrementado en B/.8,438,000,000 durante la administración actual; lo que equivale al 62% y 27% del PIB Nacional, respectivamente.

A continuación, la relación deuda PIB, y el grafico con la progresión de la deuda del 2004 al 2011:

El gran incremento de la deuda pública panameña obedece a, la inversión en obras de infraestructura que realiza el gobierno. Entre las mencionadas obras destacan el Metro de Panamá, la III fase la cinta costera, hospitales, etcétera.

En cuánto a si las obras de infraestructura llevadas a cabo por el gobierno de turno, son estratégicas para efectos de lograr el desarrollo del país, léase, mejorar la calidad de vida de los panameños, reconocemos que, algunas de las obras realizadas -como el Metro por mencionar una- eran impostergables y necesarias para el desarrollo nacional, no obstante, considero que, el gran endeudamiento adquirido para realizar otras obras cuya prioridad estratégica para lograr el desarrollo nacional es cuestionable, constituye un despilfarro y danza de millones que, nos pasará factura a la postre, y sin embargo, los panameños seguirán siendo igual o más pobres que antes, y con el peso de una deuda a la que tendremos que hacer frente por varias vigencias fiscales.

Analicemos apreciados lectores, algunas de las obras por las que estamos hipotecando nuestras finanzas y, comprometiendo las vigencias fiscales de los futuros gobiernos, y díganme sinceramente si, comprometer B/.241,300,000 millones mediante la modalidad de contratos llave en mano para comprarle equipo de seguridad a la Empresa Finemecanicca, ha contribuido en algo para lograr el desarrollo nacional, además de hacer añicos la imagen del país por el escándalo Lavitola y los supuestos sobornos otorgados por Finemecanicca a altas autoridades panameñas, para lograr el contrato en mención.

Díganme si, ¿gastar millones de dólares en hospitales cuando los que tenemos actualmente carecen de insumos médicos, de personal, de equipo, y están llenos de bacterias asesinas, es decir, son mal administrados, constituye una inversión estratégica e inteligente?

Si no gestionamos eficazmente los hospitales actuales, no procedía mejor, arreglar el desgreño administrativo en el sector salud, y, apostar por una cultura de prevención (evitar que las personas enfermen) en  lugar de curación (aglomerar enfermos en hospitales), antes de llenar el país de hospitales que, serán mal administrados como los actuales.

Díganme apreciados lectores si, ¿gastar B/. 1,070,000,000 millones para comprar dos corredores obsoletos que, según las auditorias realizadas costaban si acaso la mitad de lo pagado, por los cuales los usuarios seguiremos pagando peaje como si nada hubiera pasado, es una inversión estratégica e inteligente que impactará positivamente en la calidad de vida de los panameños?

Etcétera.

A todas estas dudas súmele lo cuestionadas que han sido estas obras de infraestructura por la poca transparencia conque han sido contratadas, toda vez que, la mayoría han sido otorgadas por contratación directa, y con cifras supuestamente infladas por grandes sobrecostos.

En mi opinión personal, a pesar de la danza de los millones del gobierno de turno, los 1,017,913 panameños victimas de la pobreza, y los 456,306 panameños azotados por la pobreza extrema, léase, que sobreviven en la indigencia, los cuales representan el 29% y 13% de la población respectivamente, seguirán igual o peor de pobres, toda vez que, el Metro aunque ayudará a mejorar la calidad de vida, no erradicará la pobreza, y además, solo impactará una pequeña zona del país en un sector de la ciudad capital; de manera que, no mejorará la calidad de vida de los panameños que viven en las regiones donde se acumula la mayor pobreza del país, al igual que las otras grandes obras de infraestructura como son la III fase de la cinta costera, el nuevo centro de convenciones, el fiasco de los corredores, etcétera, las cuales no tendrán impacto alguno en las regiones más deprimidas del país, ni contribuirán a erradicar la pobreza, por ser todas, obras desarrolladas en la Ciudad de Panamá, y no vinculadas directamente al combate del flagelo de la pobreza.

Considero que, tamañas cifras millonarias de dinero por las que se ha endeudado a Panamá, debieron haberse invertido en temas prioritarios y estratégicos, en aras de lograr un verdadero desarrollo socioeconómico. Sin embargo, ya sabemos que, temas tan nobles como, la erradicación de la pobreza, lograr un sistema educativo de excelencia, adquirir la soberanía y seguridad alimentaria, alcanzar un sistema de salud del primer mundo basado en la prevención y buena gestión administrativa, etcétera, no son los que mueven a los egoístas y mediocres politiqueros que han secuestrado la nación.

Verdaderamente que, la pasividad del pueblo panameño no tiene nombre; es como si careciéramos de espíritu de lucha, y fuéramos un montón de borregos que no sabemos defender nuestros derechos ciudadanos y patrimonio nacional. Por ejemplo, no entiendo si, para el proyecto de ampliación del canal, el gobierno anterior tuvo que recurrir a un referéndum para que el pueblo se pronunciara a favor o en contra de desarrollar el proyecto y por ende de adquirir la deuda de B/. 5,000,000,000 millones, cómo es posible que, le permitamos al  gobierno actual incurrir en un endeudamiento hasta la fecha del orden de B/.8,438,000,000 millones, sin consultar con nadie, sin transparencia, con contrataciones directas, con denuncias no esclarecidas de supuestos sobrecostos, con escándalos internacionales que manchan la imagen del país, sin que nadie diga ni esta boca es mía, ni exijamos un alto a esta nefasta e irresponsable fiesta que nos llevará a la quiebra nacional.

Así las cosas, estoy convencido que, la Constituyente es el único recurso que nos queda a los panameños decentes que amamos a nuestra tierra, y no permitiremos que, la podredumbre de la clase política la colapse y destruya, para sanear a Panamá del nefasto sistema politiquero que la tiene secuestrada, el cual es enemigo de la institucionalidad democrática, de la transparencia, de la rendición de cuentas, y está llevando al país a la bancarrota moral, política, social y económica (endeudamiento irresponsable).

Finalizo señalando que, quienes nos desgobiernan actualmente apelando al despilfarro, a la danza de los millones, al endeudamiento extremo y peligroso que compromete las finanzas del país, a la falta de transparencia y rendición de cuentas, tarde que temprano, tendrán que rendirles cuentas a los panameños por el manejo dispensado a nuestro patrimonio. Despierta pueblo panameño y exige que el gobierno de turno responda hasta por el último centavo desembolsado en el arrebato de realizar todas las obras en 5 años de gestión, comprometiendo hasta bien a futuro, las próximas vigencias fiscales al sobrepasar en extremo el mandato otorgado por los panameños a este pésimo gobierno; lo que en mi opinión constituye una suerte de relección forzada, es decir, no hay relección pero, comprometen las finanzas públicas más allá de los cinco años, violando las mejores practicas, y utilizando artimañas contables para maquillar dichos pasivos dejándolos por fuera de la contabilidad gubernamental(hasta el FMI ha encendido las luces de alerta por las empresas excluidas del SPNF, y por las deudas diferidas mediante la modalidad llave en mano), dejando a Panamá endeudado y a los futuros gobiernos sin recursos y amordazados al no poder disponer de fondos para hacerle frente a las demandas de los ciudadanos, pero si, dispondrán de grandes deudas heredadas del gobierno de la danza de los millones que, de manera nada transparente, e irresponsablemente,  hipotecó el país.

Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

Ver: Panamá – Balance Fiscal 2011

Martinelli envía un mensaje nefasto


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BANANA REPUBLIC PROJECT

mayo 11, 2012 8 comentarios

Por: Erick Simpson Aguilera

En honor a la verdad, hay que reconocerle al gobierno de turno su gran capacidad para convertir -por no decir destruir-un país exitoso que caminaba con pasos firmes hacia al desarrollo, en una Republica Bananera donde reina la inestabilidad, el desasosiego, la zozobra, los escándalos de corrupción, y demás hierbas aromáticas por el estilo, al punto que, han logrado llevar a Panamá al borde del barranco de la ingobernabilidad. “Enhorabuena” al Gobierno por su proyecto de Republica Bananera que cada día se consolida más.

Es que debemos reconocer que, no es fácil transformar un país que es el líder de crecimiento económico en LatAm el último quinquenio, que es el líder receptor IED (Inversión extranjera directa) en Centroamérica (en 2011 Panamá recibió $2 mil 790 millones en IED; $440 millones más que en 2010), que es el líder en movimiento de TEUs de LatAm por tener los mejores puertos de la región, que posee la segunda zona franca del mundo solo superada por Hong Kong, que posee unos de los principales centros financieros del mundo, que posee una de las principales rutas marítimas del mundo (el Canal de Panamá que está en plena expansión), que es el líder mundial en flota mercante, que está desarrollando la industria del turismo con paso firme, que posee una terminal aeroportuaria que es unos de los principales Hubs de las Américas (Aeropuerto de Tocumen), etcétera, en la Republica Bananera que somos actualmente, en la cual un día si y otro también, se desata un nuevo escándalo de corrupción, o una nueva confrontación entre el Gobierno y los diferentes sectores de la sociedad panameña, donde no existe la separación de poderes y la institucionalidad democrática está hecha añicos, no es tarea fácil; de manera que, reconocemos la eficacia del gobierno de turno para acabar con la buena imagen del país, metamorfosearlo para mal, y consolidarlo como una República Bananera más del montón. Vamos Bien”.

Como si acabar con el proyecto democrático de la Nación al concentrar a todos los poderes del Estado bajo el puño del Órgano Ejecutivo, léase, a la Corte Suprema de Justicia, la Asamblea Nacional de Tránsfugas, digo, de Diputados, el Ministerio Público, la Contraloría General de la República, y la Fiscalía Electoral, fuera poca cosa, el Gobierno de turno también ha logrado ponernos en la palestra pública mundial, gracias al escándalo hermano del Bunga Bunga Gate, el Lavitola Gate; cuyo epicentro está en Nápoles Italia. Todo un logro del actual Gobierno cuyos escándalos han desafiado el ámbito local y hoy se dirimen allende nuestras fronteras patrias. Vamos Bien”.

Así las cosas, el buen nombre de nuestro país hoy es ninguneado mundialmente, como quiera que, las principales cadenas noticiosas del orbe, se han hecho eco del mayúsculo escándalo de corrupción que ha salpicado hasta el nombre de la principal autoridad del país, a saber, del Presidente Ricardo Martinelli; quien en lugar de no echarle más leña al fuego para no afectar más la imagen del país, ha desatado una disputa pública con el Vicepresidente Juan Carlos Varela a quien catalogó como un chicle, bulto, liso, y hombrecito, para acto seguido exigirle que renuncie a su cargo obtenido por votación popular; disputa esta que fue seguida por CNN en español. Vamos Bien”.

No podrán negarme que, el desempeño del gobierno de turno para convertir un país tan exitoso como Panamá en una Banana Republic, está dando sus frutos, toda vez que, mientras se acaba con la imagen de Panamá, y con la institucionalidad democrática, el pueblo panameño sigue victima de la pobreza y pobreza extrema, del alto costo de la vida que se ha disparado gracias a que el agro ha sido abandonado por el gobierno actual, el cual ha recurrido a la importación de productos con inflación foránea acabando con la soberanía y seguridad alimentaria, de la falta de agua potable, de la ola de inseguridad que sigue in crescendo, del deterioro de la salud (bacterias asesinas en los hospitales), del arcaico sistema educativo panameño, de la mala distribución de la riqueza, cuya brecha de inequidad cada día se agranda más impidiendo que,  la gran bonanza económica llegue a las grandes mayorías.

De modo que, hay que ser justos y reconocer que el esfuerzo del gobierno actual por afectar y destruir el país ha sido grande y sigue con nuevos aportes cada día para empujar la Agenda “Become a Banana Republic Project”. Para muestra un botón; ahora resulta ser que, el Presidente de la República Ricardo Martinelli, entabló una demanda civil contra el Vicepresidente Juan Carlos Varela por 30 millones de dólares, porque según él, como ciudadano tiene derecho a defenderse, y siente que ha sido injuriado por Varela. No sé si en otros países del mundo, se ven tamaños circos donde el Presidente demanda a su Vicepresidente por $30 millones en plena vigencia de la gestión de ambos. Si tamaño hecho no empuja al país al despeñadero de la ingobernabilidad, entonces no sé qué lo hará. Only in Panamá”.

Moraleja, entrégale un país que camina bien a un grupo de egoístas politiqueros que además de mediocres carecen de conciencia social, y no solo lo dejarán cojo, mas también, paralitico y en cuidados intensivos.

Dejémoslo de este tamaño por el momento, y veamos hasta dónde llegan los gobernantes con  el decadente circo, show, telenovela, o como prefieran llamarlo; al final del día, nos tocará a los ciudadanos exigirles respeto y un alto, antes de que acaben con el país; toda vez que, Panamá y los panameños, seremos los afectados por las bajas acciones de una clase política corrupta y desprestigiada que, tiene secuestrado al país y a los ciudadanos de rehenes de su Banana Republic Project. Vamos Bien”.

Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

Panem et circenses: ‘pan y circo’. Palabras de amargo desprecio dirigidas por Juvenal a los romanos de la decadencia, que en el Foro sólo pedían trigo y espectáculos circenses gratuitos.

Martinelli es un mentiroso profesional

mayo 10, 2012 1 Comentario

El Vicepresidente Juan Carlos Varela considera que el Presidente Ricardo Martinelli es un mentiroso profesional.

¿Ustedes qué opinan?

En lo que a mi concierne, opino que, la mitomanía abunda en el gobierno de turno.